Viajes y Reportajes
     
La Otra Machu Picchu: Kuelap
     
(InfoTourPeru.com: 2005-09-03) Seg?n la lengua nativa, significa “lugar fr?o”, porque a pesar de estar en la entrada del Amazonas, es el ?nico lugar donde no se puede soportar la baja temperatura. Seg?n los arque?logos es una de las ciudades prehisp?nicas monumentales de Am?rica del Sur. En el siglo XVI el padre Blas Valera dec?a que la regi?n tom? el nombre de Chachapoyas por su ubicaci?n. "Sacha" que quiere decir monte o bosque y "phuyu", nube. Para descubrir Kuelap, el punto de partida es Chachapoyas, capital del departamento de Amazonas. Este lugar posee un atractivo hist?rico porque fue el ?ltimo baluarte de una supuesta raza blanca perdida, llamada los chachapuyanos, que retrocedieron ante la invasi?n incaica. Restos de altas construcciones de piedra, pasajes, paredes macizas y altas torres impresionan al viajero, con un atractivo que coloca a esta enorme construcci?n entre espesas neblinas al momento del ascenso. Con una poblaci?n de aproximadamente 16 mil habitantes, se caracteriza por un clima que es c?lido durante el d?a y fr?o en la noche, con per?odos lluviosos entre los meses de diciembre y abril. Sus temperaturas promedio fluct?an entre los 35 y los 26 grados celsius. En los alrededores es posible visitar numerosos pueblitos t?picos. Sus pobladores, agricultores en su mayor?a, viven felices sin los problemas que aquejan a los citadinos como el stress y despreocupados por t?rminos como la globalizaci?n. Esta majestuosa fortaleza –que tambi?n ha sido denominada la “Torre de Babel” del Per?- se levanta sobre el boscoso valle de Utcubamba, es uno de los monumentos arqueol?gicos m?s importantes del continente. Su misterio ha atra?do a los exploradores y cient?ficos desde siempre. Es un conjunto arqueol?gico con caracter?sticas muy importantes del Nor Oriente peruano. Descubierto en 1843, por Don Juan Cris?stomo Nieto, quien fuera juez de Chachapoyas. Desde aquel entonces a la fecha ha sido constantemente visitada por numerosos investigadores y viajeros, atra?dos por la complejidad y monumentalidad de sus construcciones, las cuales han sido objeto de varios reportajes entre ellos: el sabio Antonio Raimondi, el ge?logo suizo, Arturo Werthemann, el viajero franc?s Charles Wiener, el antrop?logo suizo Adolph Bandelier, as? como otros de renombre que llegaron por estos lares. Un laberinto estrat?gico Conocida popularmente como la "Fortaleza perdida de Kuelap"; integra todo un yacimiento arqueol?gico que abarca una extensi?n de 450 hect?reas. Dentro de este conjunto puede observarse que est? constituido por terrazas de cultivo, asentamientos, accesos de control, almacenes y plazas p?blicas. Ubicada en el caser?o del mismo nombre, dentro de los terrenos del distrito del Tingo, Provincia de Luya, Departamento de Amazonas, actualmente pertenece a la regi?n nororiental del Mara?on. Su localizaci?n, aproximadamente es de 35 kms. hacia la direcci?n sur de Chachapoyas. Se accede al sitio luego de una jornada peatonal de unos 8 kms., tramo breve, pero en el que el caminante se ve forzado a ascender, en tan s?lo unas 3 horas, unos 1.000 mts. Ahora tambi?n es posible el acceso por una trocha carrozable que serpentea por la margen izquierda del r?o Tingo y que, luego de cruzarlo, permite en unas 4 horas de viaje alcanzar Marca-pampa, una peque?a planicie situada en las proximidades del monumento, aunque todo depende de las condiciones de los tures escogidos. Su principal atracci?n no s?lo es arqueol?gica, sino tambi?n geogr?fica, porque al estar ubicada a unos 3 mil metros sobre el nivel del mar en una zona de hermosos paisajes que contrastan entre las alturas de la Cordillera de los Andes y la ceja de selva amaz?nica, se crea un espect?culo para recrear la vista. El lugar arqueol?gico fue construido en la cima de un promontorio rocoso de origen calc?reo estableciendo una posici?n hegem?nica y estrat?gica de observaci?n, con un amplio y magn?fico criterio arquitect?nico que revela conocimiento y dominio topogr?fico con respecto al resto del ?rea. La monumentalidad y complejidad de estas construcciones se encuentran distribuidas en un ?rea de forma de un ala alargada, con orientaci?n Norte Sur de aproximadamente unos 584 metros de largo y un promedio de 120 metros de ancho la cual est? limitada por una gran muralla que va perimetralmente encerrando el conjunto arqueol?gico llegando a medir en algunas partes m?s de 20 metros de altura y en cuya conformaci?n estructural se han registrado gran cantidad de entierros m?ltiples seg?n los reportes del arque?logo Orlando Angulo, residente del lugar. Adem?s de impedir el acceso, el muro de contenci?n serv?a al relleno que se coloc? para obtener superficies planas en la ladera del cerro con la finalidad de conseguir seguridad y protecci?n frente a los ataques de otras tribus. El material utilizado en las edificaciones fueron bloques de piedra caliza canteada sin pulimento. Tiene tres entradas a la ciudad a trav?s de la muralla, dando la impresi?n de t?neles c?nicos, criterio con el que fue construido; anchos al entrar y angostos al salir, permitiendo el acceso s?lo a una persona. La fortaleza est? conformada por m?s de 450 estructuras distribuidas en diversos niveles de los cuales 4 son de planta rectangular, 1 de planta cuadrangular y las dem?s de planta circular. As?, el viajero se puede dar cuenta que la integraci?n del antiguo peruano con la naturaleza es una lecci?n asombrosa. Los chachapoyas, cuyos secretos est?n guardados por la espesura del follaje, crearon armon?a en un lugar privilegiado, un sitio sin tiempo donde las cimas de las monta?as son besadas por las nubes. Las viviendas m?s comunes eran de base circular, algunas se han reconstruido para que los visitantes, muy pocos dado que Kuelap es de dif?cil acceso, puedan intuir la vida en el lugar, rodeados de orqu?deas y bromelias. Zonas con significado propio Todas estas estructuras asociadas entre s?, tuvieron determinadas funciones encontr?ndose entre ellas a edificios ceremoniales, administrativos, de control, defensa y de vivienda. Existen adem?s piedras trabajadas en alto relieve que asemejan rostros humanos. Son de singular significado y de mayor atracci?n" El Tintero", (edificio ceremonial), " El Castillo" (lugar donde existe un mausoleo), los torreones, las construcciones decoradas con frisos, entre ellos destacan tambi?n los grabados en formas geom?tricas, antropomorfas, zoomorfas y otras. Las estructuras de planta circular (de 7 metros de di?metro promedio), generalmente viviendas, presentan elementos arquitect?nicos caracter?sticos en las construcciones antiguas que pueblan esta parte del Per?. Est?n distribuidos aglutinadamente o alrededor de patios abiertos. Presentan decorados aut?ctonos que indican el nivel bajo de los ba?os los que nos conducen a su interior mediante accesos dirigidos a los que se suman otros elementos como ductos de ventilaci?n, sistemas de drenaje y peque?as c?maras internas bajo el piso. Algunos de los muros que alcanzaron una altura de 4 mts. presentan hornacinas y ventanas, hay evidencias que estas estuvieron enlucidas y posiblemente decorados con pinturas en su interior. Por la forma de los edificios se sobre entiende que estos tuvieron como techo una cubierta de paja de forma c?nica. Frente a sus murallas de 30 metros de alto y unos 1,200 metros de contorno, incluyendo un abismo insondable, se piensa en miles de hombres tallando el cerro en forma semicircular, cortando los bloques de piedra, encaj?ndolos y uni?ndolos con una mezcla que al secar es m?s dura que el cemento. Sus se?ores pensaron en la defensa y dieron a sus tres entradas una forma de embudo. Anchas al principio y, a medida que se sube, estrech?ndose hasta que s?lo puede pasar una persona. La visita dura de 3 a 4 horas caminando de asombro en asombro. Los extraordinarios arquitectos construyeron dos edificios de planta rectangular y 335 de forma circular en "el pueblo bajo". Seis edificios adornados con frisos revelan su car?cter religioso. La mayor?a de los gu?as que recorren la zona hacen notar su decoraci?n en zig zag con forma de serpiente y con diamantes que parecen ojos de felino. Seg?n las cr?nicas hist?ricas, el lugar estuvo ocupado hasta el a?o 1532, cuando Diego Alvarado redujo la poblaci?n a las partes bajas. Las cr?nicas de Pedro Cieza de Le?n manifiestan que: " los Chachapoyas (ocupaban estas tierras) eran indios blancos cuya hermosura era digna de soberanos cuyos ojos eran azules, los cuales eran m?s blancos a?n que los mismos espa?oles". Una de las an?cdotas m?s recurrentes, es escuchar la denominada leyenda del cerro adyacente, "La Barreta", en la que se narra que el joven se?or de Kuelap amaba a la hija del kuraka del pueblo vecino. Ella acept? casarse si cumpl?a dos condiciones. Llevarles agua y lanzar desde su pueblo una barreta que los uniera. Su pretendiente logr? transportar agua de una laguna cercana, pero al arrojar la barreta cay? en el cerro que tom? su nombre. Desde 1998, a?o en que se declar? Zona Arqueol?gica Intangible al Complejo Arqueol?gico “Fortaleza de Kuelap” y Patrimonio Cultural de Per?; el turismo en la zona ha aumentado considerablemente, mientras que el Gobierno y entidades culturales se han preocupado por impedir la entrada de empresas mineras internacionales interesadas en explotar sus terrenos. El pr?ximo paso es lograr la nominaci?n de Kuelap como Patrimonio Cultural de la Humanidad por parte de la Unesco para el 2004, a fin de potenciar la zona como elemento tur?stico, a un nivel incluso mayor que el de Macchu Picchu. Riquezas anexas La mayor?a de las agencias de turismo tambi?n ofrecen tures a Lamud en conjunto con las visitas a Kuelap. En esta zona se pueden observar f?retros de barro parados y decorados con relieves antropom?rficos, que representan garras de felinos y cabezas humanas. Los chachapuyanos, luego de colocar los f?retros en lugares estrat?gicos de los acantilados, destruyeron los senderos que conduc?an a ellos para evitar que perturbaran a sus muertos. Tambi?n se pueden visitar los edificios funerarios de Revash, los sarc?fagos de Karaj?a y los poblados de Luya, Trita,Tingo, T?lape, Levanto, La Jalca, entre otros; que muestran la maravilla de sus paisajes y la amabilidad de sus pobladores. En la Provincia de Chachapoyas adem?s vale la pena visitar los t?neles de San Antonio ( formaciones rocosas a manera de puentes naturales situados sobre el r?o del mismo nombre); Bosque de Palmeras de Ocol (distrito de Molinopampa); en el poblado de Huancas se encuentran las pinturas rupestres de la Pitaya; la zona arqueol?gica de Y?lape (de cuatro hect?reas, es un complejo arqueol?gico de piedras unidas con argamasa de barro, perteneci? a los chachapoyas y data de los a?os 1100 a 1300 d.C.); el puente natural de Ashpachaca y las cuevas de Coltin.