
(2008-08-28) Parece casi imposible con la difícil situación económica actual tanto en España como en el resto de Europa, pero ha vuelto a pasar. El sector turístico andaluz va por libre, olvida la crisis y ha vuelto a presentar los mejores datos de su historia en los siete primeros meses del año. A Andalucía llegaron entre enero y julio 15,3 millones de turistas, lo que supone un crecimiento del 2,2% respecto al mismo periodo del año anterior "y el mejor resultado de nuestra historia", según explicó ayer el consejero de Turismo, Comercio y Deportes, Luciano Alonso, con datos oficiales tomados de organismos como el Instituto Nacional de Estadística o el Instituto de Estudios Turísticos.
Que vengan más turistas es llamativo. Sin embargo, lo más importante es el gasto que hacen esos viajeros y el número de días que permanecen en este destino porque así se puede medir la rentabilidad de las empresas turísticas, principalmente de los hoteles y restaurantes. Según Alonso, ambos parámetros han aumentado. El gasto medio diario de los turistas se cifra en Andalucía en 59,8 euros, un 3,2% más, mientras que la estancia media es de 8,5 días, un 3,3% más. Ambos incrementos hacen que se ponga en duda una de las principales quejas del sector, que continuamente señala que los turistas gastan cada vez menos y que hacen viajes más cortos, tesis defendida incluso por la propia Junta de Andalucía en otras ocasiones.
El consejero no disponía de datos de ingresos turísticos pero si aumenta el número de viajeros, éstos están un mayor número de días y hacen más gasto diario "los ingresos por turismo han tenido que crecer por lo que podemos calificar lo que llevamos de año turístico como bueno", continuó Alonso.
Hay otros dos aspectos destacados cuando se habla de turismo y que, al ser buenos, fueron muy valorados por el consejero en su intervención ayer ante los medios de comunicación. Uno es el de las plazas hoteleras. Entre enero y julio de 2008 se han creado en la región 9.400 nuevas plazas, lo que indica un alza del 4% respecto al mismo periodo del año anterior. En estos momentos, la oferta hotelera andaluza asciende a 262.674 plazas, un 40% más que hace ocho años. El aumento de plazas, aunque vengan más turistas, acarrea de forma casi irremediable un descenso de la ocupación media de los hoteles que entre enero y julio se situó en el 48,9% y, sólo en julio, en el 63,3%. La Costa del Sol, principal motor turístico de la comunidad, presentó datos superiores a los del resto de la región, pues el número de plazas ha crecido un 7% y la ocupación en julio fue del 74,5%, un punto y medio menos que en julio pasado.
El otro aspecto en el que hizo hincapié Luciano Alonso fue en el empleo. El consejero anunció, con cierto orgullo, que "durante 2008 ningún sector ha creado tanto empleo en Andalucía como el turismo" y los datos avalan esta afirmación. Según la Encuesta de Población Activa (EPA), en el primer semestre de 2008 el empleo en este sector ha crecido un 2,4% con una media de 420.275 trabajadores. Alonso afirmó que "Andalucía es una de las comunidades donde menos está afectando la coyuntura económica en el empleo" y puso como ejemplo otras regiones con un claro marcado carácter turístico en las que el empleo sí ha caído en los seis primeros meses del presente año. En Baleares el número de ocupados en el sector turístico descendió un 2,4%, en Canarias, un 4,8% y en Cataluña un 2,5%. En el conjunto nacional, el crecimiento ha sido del 1,5% por lo que el registro andaluz ha sido superior a la media.
Con estos mimbres, la Junta de Andalucía se muestra más que optimista de cara al futuro. Alonso destacó que "la actual situación económica nacional e internacional propone un desafío al turismo andaluz aunque el sector ha sabido prepararse a lo largo de estos últimos años para afrontar la competitividad del mercado, reforzando su oferta y anticipándose a los cambios de la demanda". Desde la Administración andaluza, según el consejero, se prevé apuntalar el esfuerzo realizado por los empresarios mediante diversos planes entre los que se encuentra el Plan General de Turismo Sostenible 2008-2011 que contempla una inversión de 830 millones de euros .
Los datos son buenos, están por encima de lo esperado e incluso superan ampliamente a los de otras zonas competidoras en España. No obstante, lo peor que puede hacer el sector es dormirse en los laureles. Alonso es consciente de ello y, de hecho, ayer lanzó varios avisos a navegantes. En su opinión hay puntos débiles que hay que corregir entre los que se encuentran "dimensionar correctamente las empresas para acercarnos a la demanda real, apostar por la excelencia y presentar precios coherentes con lo que se ofrece, primar la formación, mejorar la gestión empresarial, utilizar más las nuevas tecnologías, prestar nuevos servicios o evitar la degradación del entorno para que tengamos un destino agradable y atractivo para quienes nos visitan".
El tema no es baladí y ya se han notado los primeros efectos, en este caso negativos, pues en julio el número de turistas extranjeros alojados en hoteles cayó un 4,5%. Estos viajeros han aumentado su estancia media y, al realizar la suma, se han contabilizado más pernoctaciones pero "hay que reconocer que este dato no ha sido el que esperábamos", dijo Alonso, quien adelantó que se intensificarán las campañas de marketing para que los datos de finales de año vuelvan a ser históricos y casi envidiados.
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