
(2008-10-10) Varios cocineros de Ciudad Real se han volcado en las últimas semanas en la investigación y pruebas para formar los menús con los que intentarán sorprender a sus clientes durante las Jornadas de Gastronomía Medieval que a partir de hoy y hasta el domingo de la próxima semana se desarrollarán en once restaurantes de la capital y con un programa de actividades paralelas.
El ciclo dedicado a la cocina Alfonsí, organizado por el Impefe y la Asociación de Hosteleros, ha obligado a los profesionales de la a bucear en internet en busca de esas referencias sobre gustos, viandas y preparaciones propias del medievo. Los máximos responsables de los fogones de los hoteles Almanzor, Santa Cecilia y Paraíso y el del Asador de San Huberto, a los que consultó este diario, reconocieron que han mantenido contactos frecuentes para comentar los platos que cada uno deseaba elaborar. Todos tuvieron claro que los productos que aportó la conquista de América, como el tomate o la patata, están excluidos.
El resultado de esa investigación ha deparado detalles inesperados. AFrancisco León, chef del hotel Santa Cecilia, le sorprendieron los nombres que se daban a los platos. Así, su menú es un recital de metáforas: doncella del trigal (perdiz escabechada), doncel marino (langostinos a la plancha) o manjar del rey al vino tinto (jamón asado al vino tinto con especias) entre otras, aunque la glosa también figura en el menú.
La base de estos platos son productos sencillos, como la carne de distintas especies, pescados de río, legumbres y cereales, pero hay algunos más difíciles de encontrar.
Por ejemplo, el menú anunciado en el hotel Paraíso incluye una sopa dorada para cuya preparación se requiere agua de rosas. El chef, Antonio Blanco, admite los problemas que le creó. «No sabía dónde encontrarlo, pregunté en tiendas de dietética, en herbolarios y hasta probé a cocer unas rosas del jardín, pero no sirvió de nada, hasta que al final localicé producto en Madrid».
Algunas de estas sorpresas que se han llevado los cocineros no llegarán a las mesas, como un asado de asno que localizó el jefe de cocina del Asador San Huberto, José Manuel Martínez. «Abrían el asno, lo rellenaban de todo y asaban al espetón y estaba considerado un manjar, la verdad es que no me lo esperaba», apunta.
A Oscar García, el jefe de cocina del hotel Almanzor le sorprendió especialmente las diferencias de dieta entre los ricos y los pobres. En su caso, ha intentado que su menú recoja un poco esas diferencias con un entrante denominado expresivamente matahambre (huevos, cerdo salado, perejil y mejorana).
Entre todos los cocineros consultados se detecta una cierta expectación por conocer cómo funciona la propuesta que en su día les lanzó el concejal responsable del área de Turismo, Javier Morales. De momento el director del hotel Santa Cecilia, Pedro Bellón, reconocía que desde unos días antes ya había reservas de personas interesadas en estos menús.
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